La participación de México en FITUR 2026 dejó una lectura clara: el país atraviesa un momento de potencia turística en construcción, con una estrategia que combina ambición, coordinación institucional y agenda de negocios. Así lo plantea Jaime Núñez en su columna Al Mando | Un México potente, publicada en El Heraldo de México, donde destaca que el objetivo de la Secretaría de Turismo es tan claro como desafiante: colocar a México como el quinto país más visitado del mundo hacia el cierre de 2026, apalancando el efecto del Mundial de Futbol.
Con México como país invitado y un stand de más de 1,700 metros cuadrados, a cargo de CREATURISMO, empresa de Grupo CIE, la delegación mexicana superó las expectativas más conservadoras. La inauguración del pabellón reflejó una coordinación institucional poco vista en años recientes, con la presencia de cinco gobernadores —Mara Lezama (Quintana Roo), Pablo Lemus (Jalisco), Mauricio Kuri (Querétaro), Lorena Cuéllar (Tlaxcala) y Libia Denisse García Muñoz Ledo (Guanajuato)—, además de la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, y el embajador de México en España, Quirino Ordaz.
El mensaje fue contundente: el turismo dejó de ser solo promoción y se convirtió en política pública con visión económica. Jalisco, Nuevo León y la Ciudad de México, sedes mundialistas, ya comenzaron a posicionarse como destinos con oferta turística integral, capaces de capitalizar el flujo internacional que traerá la Copa del Mundo.
Uno de los elementos más valorados por empresarios y operadores fue que, a diferencia de otras ediciones, sí hubo agenda de negocios. No solo presencia institucional o discursos, sino citas concretas entre empresas mexicanas y actores internacionales, orientadas a generar rutas, inversiones y alianzas de largo plazo.
En este esfuerzo participaron aerolíneas clave como Viva, dirigida por Juan Carlos Zuazua; Volaris, encabezada por Enrique Beltranena; y Aeroméxico, bajo el liderazgo de Andrés Conesa. A ellas se sumaron los principales grupos aeroportuarios del país: GAP, de Raúl Revuelta Musalem; ASUR, de Fernando Chico Pardo; OMA, de Ricardo Dueñas Espriu; y Aeropuertos Mexicanos (AME), liderado por Javier García Bejos, además de grupos hoteleros como Posadas, Brisas y Xcaret.
La lectura es clara: FITUR 2026 no fue solo una vitrina turística, sino un termómetro de confianza para la industria. La presencia coordinada del sector público y privado refuerza la idea de que México está construyendo una narrativa distinta, donde el turismo se entiende como un motor económico transversal, capaz de atraer inversión, generar empleo y proyectar estabilidad.
En ese contexto, el calificativo de “Un México potente” deja de ser una aspiración retórica y se convierte en una descripción puntual del momento que vive el país en materia turística. La ambición está trazada, los actores están alineados y el escenario internacional está atento. El reto ahora será convertir la visibilidad en resultados sostenidos más allá de FITUR y del Mundial.
Fuente: El Heraldo de México
